Del Pestalozzi al Proyecto Integral León Dormido (PILD)

La “Activación del potencial humano” se ha cancelado por falta de participantes y me encuentro sola como visitante en el Proyecto Integral León Dormido. Las familias integrantes del proyecto me han abierto la puerta a sus casas y se turnan para recibirme.

Esta semana tendré sesiones sobre los materiales con acompañantes del Pesta, observación de la actividad de los niños y niñas y conversaciones con Mauricio Wild, además de participar de otras actividades del PILD. Así que en vez de una activación está siendo como una inmersión. Los días son mucho más intensos de lo que esperaba y me están removiendo a un nivel profundo. Iré viendo qué es lo que puedo compartir con claridad en este blog.

Mauricio habla con tal franqueza que impone, hace preguntas directas como un arquero que apunta a la diana y suelta la flecha entre los dedos con naturalidad y precisión. Y te desarma. Te invita a reflexionar desde el corazón, en vez de desde ideas y conceptos.

Hemos empezado hablando de mi nombre, que le ha llamado la atención. Me ha preguntado por su etimología. Le he contado que viene del griego, como Zoe, y que significa “vida” y que es un nombre que he elegido yo. Y esto nos ha dado pie a hablar de procesos de vida.

La conversación con él gira entorno a inquietudes y situaciones concretas y lo que puedo extraer de ellas. Mauricio pregunta como si él no supiera nada, seguramente como hacía Sócrates. Por momentos la conversación parece pura mayeútica (del griego “maieutiké”, técnica de asistir en partos), y mientras vas respondiendo a las preguntas de Mauricio, vas desmontando tus propios prejuicios y encontrando tus propias respuestas, como si te ayudase a desenmarañar y rescatar aquello que no sabías que sabías. El proceso me resulta incómodo, a pesar del ambiente distendido, pero acaba desencadenando un momento de “iluminación”: cuando comprendes algo por ti misma. Y es que desde el punto de vista de la mayéutica, el conocimiento se encuentra latente en el alma pero es nuestra tarea descubrirlo. No sé si en eso Mauricio estará de acuerdo, lo que sí dice que es las respuestas deben “venir del corazón”.

Mauricio Wild ha profundizado en la biología y en el PILD se nombra a menudo el concepto de autopoiesis de Humberto Maturana: “la capacidad –que tiene todo ser vivo– de producir y reproducir por sí mismo los elementos que lo constituyen, y así define su propia unidad: cada célula es el producto de un retículo de operaciones internas al sistema del cual ella misma es un elemento; y no de una acción externa.”

Es decir, los seres vivos tienen la capacidad de hacerse a sí mismos: tomar lo que necesitan y desechar lo que no. Y esta idea es una referencia en el PILD a la hora de reflexionar y afrontar cualquier situación, haciéndose preguntas y recordando que somos capaces de transformar nuestra forma de vivir y el sistema en el que vivimos.

En este respeto a los procesos de vida, y debido a diversos motivos, el Pestalozzi cerró sus puertas en el año 2005 y se transformó en el Proyecto Integral León Dormido trasladándose al barrio de Oyombaro, Quito. Una de las grandes diferencias es que las familias viven en comunidad, cada una en su propia casa pero conviviendo y con una economía (y moneda) propia y alternativa. Algo que a mi me ha llamado mucho la atención, es que en el actual espacio educativo (al que llaman “Pesta”) se quedan los padres y/o madres y en algunos casos ambos. En el PILD se considera que los hijos son responsabilidad de las familias, por tanto las familias ya no vienen y “sueltan” a sus hijos -como empezaba a ocurrir en el Pestalozzi. Cuando las familias “sueltan” a sus hijos en el centro educativo se desentienden y delegan, pero aquí el requisito es la presencia y el acompañamiento a los procesos de vida. Es impresionante ver a los adutos en el Pesta, se percibe una comprensión profunda de lo que es el acompañamiento y lo que implica, hay coherencia y un respeto máximo hacia lo que hacen las niñas y niños. En otro post contaré como es un día en el Pesta actual.

Tengo que reconocer que tenía una gran ilusión por conocer el Pestalozzi a pesar de que sabía que el proyecto ahora se denominaba PILD y no sabía muy bien en qué consistía el cambio. Ahora puedo decir que este León Dormido es un hermoso reto que merece atención, es el lugar actual en el que desemboca toda una vida de indagación de Mauricio y Rebeca Wild, y es realmente emocionante ser testigo por unos días de lo que ha supuesto y supone este desafío.