Un espacio de pedagogía activa y en la naturaleza
para niñas niños de 1 a 6 años.

Las bases de nuestra propuesta son:

Juego libre

Ofrecemos tiempo de juego no estructurado, sin prisas, libre y espontáneo, no directivo, sin interferencias, porque respetamos profundamente  las necesidades auténticas  de las niñas y niños. El niño comprende el mundo y se comprende a sí mismo a través del juego, no diferencia entre jugar y aprender.

Elegir qué hacer y qué no hacer, saltar, correr, trepar, contemplar, observar, manipular, interactuar, sentir, compartir, arriesgar, retroceder, arrojarse, excavar, enterrar, inventar, reunir, ordenar, conectar, descubrir, seguir el propio impulso vital.

Aprendizaje Autónomo

El Salto nace de la certeza absoluta de que estamos hechos para aprender: lo natural es aprender. Cada niño hace lo que necesita hacer en cada momento y es capaz de encargarse de su aprendizaje con un acompañamiento y ambiente acorde a sus necesidades.

Los talleres que se proponen en El Salto están basados en los intereses de los niños y las niñas, siempre son voluntarios y son más bien una provocación. O al revés, son provocados por la pregunta de un niño o por las actividades que se repiten en el grupo.

En El Salto no somos los adultos quienes determinamos qué conocimiento impartir, qué es importante y qué no, de qué forma adquirir un conocimiento u otro, sino que nos ponemos al servicio de la iniciativa de las niñas y niños y ofrecemos un ambiente rico en posibilidades que explorar.

A veces elegimos aprender solos, otras en grupo, a veces observamos y otras nos abalanzamos. Aprender mediante investigación personal y esfuerzo espontáneo en los primeros años es un tesoro para el resto de la vida.

Ritmo

Concebimos los ritmos del día a día como un marco en el que movernos y situarnos, no como una rutina y mucho menos como un programa. Tienen más que ver con los rituales, y con crear una forma de hacer las cosas entre todas y todos. Así creamos una atmósfera serena, sin prisas, donde haya tiempo para experimentar y expresar, en conexión consigo mismo y con los demás, en actividades de concentración y de expansión. Cuidamos las transiciones entre unos momentos y otros del día, para favorecer un ambiente sosegado y acorde a los ritmos de la naturaleza.

Acompañamiento respetuoso

Decía Rebeca Wild que “en la medida en que los niños se sienten respetados y amados, adquieren la capacidad de transmitir este respeto y este amor a otras personas, de sentir sus necesidades y satisfacerlas”.

Queremos acompañar a cada niño tal y cómo es en este momento, con respeto, amor y confianza.  Aceptar de forma incondicional a la persona que ya es  sin intentar cambiarla ni convertirla en otra cosa, sin ofrecer lo que no pide ni necesita, sin meter prisa, sin atarla a una silla, sin comparar, sin juzgar, sin manipular.

Nos hemos deshecho de nuestros miedos y nuestra necesidad de controlar para permitirle vivir su momento y ser la persona que es. Las acompañantes en El Salto aspiramos a asistir y guiar de una forma auténtica, cercana y cálida pero no intrusiva, estableciendo una relación con las niñas y los niños basada en el respeto, el amor, la alegría. Siempre teniendo en cuenta que cada persona es única.

En El Salto hay límites claros,  necesarios para la convivencia, y buscamos el modo de mantenerlos desde el amor. Queremos aprender a relacionarnos de forma auténtica y respetuosa con las personas con las que convivimos en El Salto.

Sin juicios

Nos alejamos de los juicios: si no hay un programa que seguir tampoco hay nada que evaluar. Evitamos valorar los resultados finales, ya que sabemos que así iniciamos un círculo difícil de romper: el de hacer para complacer. Deseamos que las niñas y niños sigan haciendo lo que hacen y tal cómo lo hacen y no para cumplir expectativas externas. Cada expresión creativa es parte de su proceso de aprendizaje, que se hace desde dentro. Alentamos y asistimos sin comparaciones, chantajes ni elogios vacíos, alejándonos de la competitividad y favoreciendo la motivación intrínseca.

Naturaleza

En El Salto no hay mal tiempo, pasamos la mayor parte del día fuera, haga el día que haga. Estamos bien equipados para disfrutar de todas las posibilidades que ofrece la naturaleza justamente cuando no hace tan bueno. De hecho, ya ni siquiera hablamos de buen o mal tiempo cuando miramos el cielo.

La mayor parte de la jornada sucede fuera, sobre todo en las temporadas más calurosas. Empezaremos el curso plantando un árbol entre todos y todas, y pondremos en marcha el huerto. También nos ocupamos de las gallinas. El jardín dispone de arenero, casitas, redes de escalada, cocinita de barros, hamaca donde mecernos y descansar.

Según las edades de las niñas y niños de cada curso se propondrán unos formatos u otros de salidas regulares fuera del jardín, al Parque Nacional Sierra de
Guadarrama. La Pedriza, con sus ríos y rocas mágicas es uno de nuestros lugares preferidos para realizar la jornada de bosque escuela y que los menos pequeños puedan explorar con más autonomía y libertad. Cada persona hace según sus posibilidades, destrezas y momento evolutivo.  Hemos nacido para movernos: el movimiento libre y las impresiones sensoriales son necesidades auténticas de las niñas y niños, sobre todo en sus primeros años de vida. Y la naturaleza es el escenario perfecto para ello: sus recursos son ilimitados, lo ofrece todo.

Visitamos los mismos lugares a lo largo del curso para crear un vínculo con los elementos de cada sitio, ganar seguridad, confianza y sentido de pertenencia a la naturaleza. También podemos observar y vivenciar mejor los cambios que suceden con las estaciones cuando volvemos al mismo lugar de forma regular.

 

Comunidad

El Salto también quiere ser un espacio para las familias. Por las tardes, El Salto planea ofrecer talleres regulares. Los viernes ofrecemos una merienda a las familias integrantes del proyecto para compartir un ratito juntas e ir conociéndonos de forma distendida.

Los fines de semana reservamos el espacio para los talleres de formación de carácter más intensivo y profundo, con reconocidas maestras, autoras y pensadoras de pedagogía activa, crianza y acompañamiento respetuoso, waldorf, unschooling, matemáticas manipulativas, educación en la naturaleza y temas de interés para las familias de El Salto. Estas actividades están abiertas a otras familias y profesionales de la educación (ver AGENDA).